
viernes 23 de enero de 2026
La Torre Trabal es una residencia de veraneo contruida entre 1926 y 1927 en Sant Feliu de Guíxols
El nuevo volumen de Estudis del Baix Empordà, la publicación anual del Institut d’Estudis del Baix Empordà, da a conocer la existencia de un chalet proyectado por Rafael Masó en Sant Feliu de Guíxols que hasta ahora no había sido documentado. El historiador Daniel Pedrero es el autor del artículo "La Torre Trabal de Sant Feliu de Guíxols, una obra inédita del arquitecto Rafael Masó", en el que reproduce los planos originales de Masó para este chalet que el arquitecto proyectó en 1926, conservados en el Archivo Municipal de Sant Feliu de Guíxols, junto con algunas fotografías del mal estado en que quedó el chalet tras los bombardeos de 1938.
La Torre Trabal es una vivienda de veraneo construida entre 1926 y 1927 (fecha que consta en la fachada de poniente), por encargo de Francesca Trabal Fuster, proyectada por Masó en octubre de 1926, una época en la que el arquitecto frecuentaba a menudo Sant Feliu de Guíxols, ya que hacía dos años que había iniciado la construcción de los primeros chalets de S’Agaró. El edificio es de estilo sobrio y destaca la rotonda de la fachada de levante, cuyas aberturas conservan el característico arco acampanado de Masó, coronada por una inscripción con la palabra SALVE. El edificio original constaba de una planta más que la actual, que no se volvió a levantar cuando el chalet fue reconstruido en 1944. Este hecho, junto con la remodelación total de los interiores, hace que la casa haya perdido la mayor parte del carácter novecentista de la construcción proyectada por Masó.
La Fundación recientemente también ha podido documentar un interior remodelado por Masó en Can Saüc de Vilablareix, la casa solariega de los Gispert-Saüch, para quienes Masó proyectó la Casa Gispert-Saüch en Girona en el año 1921. Durante la misma época, Masó realizó una pequeña intervención en la masía, consistente en nuevos zócalos cerámicos en la entrada y en el comedor de la primera planta. El de la planta baja consiste en una composición geométrica a base de azulejos de color verde y naranja, mientras que el del comedor, más elaborado, incorpora elementos geométricos junto con motivos florales, que Masó utilizó con frecuencia durante esta década.